El telón de ayuda veinticuatro
horas está cerrado para aquellas personas que no hacen más que fallar y después
cuando necesitan algo están las primeras de la cosa. Lo siento, pero para quererme por el interés
ya está Andrés. Una cosa es ser buena y
otra cosa es ser tonta. Tampoco es que vaya a ser la más hija de puta. La cosa
es ser de bondad selectiva. Ser buena con quien se lo merece, con quien se
porta bien contigo. Porque yo no soy Teresa de Calcuta y tú tampoco te mereces
que te perdone cada error y que te ayude cada vez que no sepas cómo seguir adelante.
Si solo vas a venir cuando me necesites y no cuando yo te necesite, pasa de mí.
Ya lo dije una vez, gente con la que pasar un buen rato me sobra, pero me
faltan los llamados en amigos. Dicen que en peligro de extinción están. Y esto
de ser buena y ayudar a todo el mundo para recibir palos no es mi vocación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario